12 de octubre de 2006

SI HAY PICHEO, NO HAY BATEO


Para el dominicano, siempre hay un ratico para jugar al béisbol. Mientras caminaba por cualquier calle del barrio de María Auxiliadora, se podían observar niños y adolescentes enfrascados en juegos de béisbol, emulando a sus estrellas dominicanas que pueblan las grandes ligas americanas, bateando al estilo del Manny Ramírez, o del Monstruo de Manoguayabo, Pedro Martínez... Hay mil formas de piratear la señal para ver gratis los juegos de grandes ligas, los bateos imposibles del juego de las estrellas. Tantos dominicanos, chicos y grandes, sueñan con la pelota.

Para los niños del proyecto de Canillitas, el béisbol también era la referencia deportiva, el lugar para los mitos cotidianos de dominicanos que hicieron una carrera en Estados Unidos, a los que el béisbol les permitió salir de la pobreza como el Sammy Sosa, que "lustraba" zapatos como canillita en su ciudad natal, San Pedro de Macorís, algo así como la capital dominicana de la pelota.

- Oye muchacho, tú me tienes que explicar cómo se juega a eso del béisbol.

Así era fácil captar la atención de los niños del proyecto, a los que fácilmente se les podía ver improvisando un juego con un palo de cepillo y tapones de las grandes botellas de 5 litros de agua que allí llaman curiosamente botellones, y ponerse a batear y a correr entre bases imaginarias en cualquier lugar medianamente apropiado para ello.

- Pero entonces, ¿cómo es eso de que a un bateador lo ponchan así tan rápido?

No les entraba en la cabeza que una persona tan blanca como yo, casi casi gringo, no supiera las reglas del béisbol. ¿Qué país tan extraño será España que les entendemos al hablar pero no juegan pelota?

- Mira, España -así me decían- si hay picheo no hay bateo.

- o -

Ahí estoy con Ramoncito, un niño al que mi familia y yo ayudamos en la distancia.

2 comentarios:

Esther dijo...

De picheos y botellones que te gusta a ti hablar. A ver cuando nos vemos, Paquito!!!!

Lunazul dijo...

Uy, paquito, qué mal nos dejaste. Yo he jugado al beisbol mucho antes que entrar en una cancha de baloncesto. Y sabes cón qué? con un palo de olivo, tallado -si se podía, claro- con forma de.. hmm, no llegaba ni a "pseudo-bate", y con una pelota de tenis.

Es que no se puede pertenecer a la "jet granadina", chavalito, jejej!

Besitos, cielo :)