12 de abril de 2007

Jóvenes, negros, pobres y capitalinos.

Una sentencia ejemplarizante lo es aún más en ausencia de libertad. A ver quién se atreve. Sucedió hace cuatro años, en plena Primavera Negra de 2003. A cuatro años de un crimen.

Y el periodista Juan González Febles lo cuenta clandestinamente desde allá mismo: "Fidel Castro decidió que debían morir. No parece haberle costado mucho condenar a estos tres jóvenes. Mató a tantos, que tres negros jóvenes, pobres, y de La Habana, pesaron poco en su balanza".


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