8 de abril de 2007

PRIMERA PIEDRA


Faltan menos de dos meses para las elecciones municipales y todo se convierte en un ir y venir de primeras piedras y discursos grandilocuentes. La primera piedra vale perfectamente como el comodín del público de los concursos televisivos, vale tanto para una marquesina como para un parque, para viviendas sociales como remodelaciones en las calles. Es la medida apremiante de una convocatoria electoral cercana que necesita del ojo público para llevarse a cabo.

Las piedras primerizas son confiadas y no escuchan los consejos de las piedras mayores que ya envejecieron por el musgo de las desidias municipales. Un nuevo pedrusco se cree el centro de la vida local, los contribuyentes confían en sus propiedades curativas de progreso y futuro, como la baba de caracol que alivió mi descreimiento y otros dolores cervicales.

Los medios de comunicación social no olvidan estos frutos del desarrollo, siempre permanecen atentos a la noticia, a los comunicados de prensa y a las presiones de los mandos intermedios. No cejan en subrayar los beneficios incalculables de estas piedras vírgenes, que adecentan el espacio público y se convierten en logros irrebatibles que son celebrados con un corte de cinta blanca y verde, verde y blanca, y una ristra interminable de sabrosos canapés de catering, unos deconstruidos y otros de tortilla de patatas.

La piedra primera no se sabe presa hasta que el cemento y la sombra baldía de los cargos públicos comienzan a olvidarla en pequeño páramo polvoriento. Los aplausos impostados de las manos amigas eclipsan por atronadores la voz de locutor televisivo, mientras que las sonrisas burocráticas, preparadas para la ocasión, fingen el olvido presupuestario hasta la próxima convocatoria necesaria.

Poco a poco el musgo se apodera de las piedras primerizas y segundonas, y también de la política municipal. Luego siguen los descreimientos y los dolores cervicales.

Coda: si buscas en google primera piedra aparecen 1.350.000 entradas. La globalización ha llegado a las primeras piedras. Maravilloso.

- o -
Desde ahora en adelante propongo un cambio en la frase bíblica: El que esté libre de corrupción, que ponga la primera piedra (de lo que sea). Sea.

No hay comentarios: