1 de septiembre de 2007

CALDO DE CULTIVO

Llega septiembre y mira que lo dice el refrán: septiembre es bueno si del primero al treinta pasa sereno. Pues creo que los precios de los alimentos básicos no nos van a dejar un septiembre tranquilo, aunque mirándolo bien, este es un mes para 'hacer dieta' y presumir de morenura veraniega -mientras quede- y de otras vagancias estivales.

Sin embargo, los informativos televisivos nos asustan con su suave psicosis económica: va a subir el pan, la leche y todo lo derivado de los cereales, y además, los huevos siguen subiendo (el precio). Así informaba hoy una (intrépida) reportera de TVE, que achacó estas subidas al
consumo de India y China y también al "cultivo de biocarburantes".


- ¿Cóooooomo? ¿Cultivo de biocarburantes?

¿Y no será que existe un nuevo uso para ciertos cereales que los utilizan como biocarburantes? ¿No será por esto que ha subido el precio?

Esto me recuerda a ese concepto de curanderismo informativo, del profesor Díaz-Nosty. Claro que yo eché en falta la construcción semántica "y es que" digna de cualquier reportero en apuros propio del reporterismo repetitivo del programa 'Uzbekistán directo'. Ya lo dijo Ortega:

- O se hace literatura o se hace precisón o se calla uno.

En el (tras) fondo, no hay porqués, sino que hay culpables. Los culpables son los indios y los chinos que consumen mucho (?) y además el auge los biocombustibles va a aumentar el precio de los cereales.
Esto sucedió meses antes en Méjico, en otra escala, quizá con más dependencia. Parece que señalando los culpables, el problema es menor, pero hay pocas explicaciones realistas al respecto.

¿Acaso es la agricultura un mercado abierto y libre? Pues no, empecemos por ahí. Casi es necesario hacer un máster en burocracias enrevesadas para entender como está organizado desde Bruselas la Organización Común de Mercado (OCM) europea. Para los cereales se imponen distintos regulaciones, cuotas nacionales, precios fijos, tipos arancelarios para "controlar" los precios, una forma del maravilloso intervencionismo europeo que trata de proteger la falta de competencia. Miquel Sala i Martín lo explica mejor y de una forma más gráfica "Sólo el equipo de fútbol mediocre busca desesperado los favores arbitrales".

Pero mientras tanto los informativos generalistas nos convencen temporalmente con las peligrosas metáforas en economía: desaceleraciones, "el aterrizaje suave", fortalecimiento del sector, protección de la industria nacional.

Así, apoquitapoco, se va generando un caldo de cultivo de pensamiento mágico en lo conómico. El paso siguiente es culpar a los Estados Unidos. Así que es mejor prepararse, reírse y leer al
profesor Rodríguez-Braun, que interpreta las tonterías económicas de la semana (a pesar del gobierno).

- o -

Nacimiento y renacimiento (*) de un obituario. Tantos millones de personas esperando el momento biológico. Pero nada, ahí sigue escribiendo boberías y pamplinas. Cómo reaccionan las redacciones ante la muerte de Castro. Siempre hay un poso de ironía cubana, como en el título del blog 'Los penúltimos días de Fidel': la víbora de La Víbora.

(*) El concepto 'rebirth' tiene que ver con ciertos modos de entender las confesiones evangélicas.

- o -

Especial de El Mundo: Guerras olvidadas. La versión es de 2003 pero es muy interesante.

2 comentarios:

Humana de niebla dijo...

Y es que no hay derecho a que los chinos, quieran comer como todo el mundo. Lo de los biocarburantes también es una mala jugada contra la ecologia. ¿Y qué hay del cambio climático y la contaminación?, no eso no tiene nada que ver con las malas cosechas...qué va.
Me ha gustado tu blog.

FranciscoJ dijo...

Gracias por visitar mi blog!

Coincido con tu ironía de los chinos y los indios... y tantos países más. Se nos cuenta un cuento para niños sobre el alza de los precios cuando la explicación la tiene el intervencionismo de Bruselas en la agricultura, tanta subvención se está cargando el mundo agrícola y además no permite que otros países emergentes pueden dar salida a sus productos de una forma normal.

Un cordial saludo
Paco