19 de septiembre de 2007

EN CUBA NO HAY POBRES

Un buen día de julio de 2006 conocí a un joven emigrante cubano en Santo Domingo. Era un joven seminarista oriental que apenas llevaba unas semanas colaborando en un centro salesiano capitaleño. Con Roylán -así es su nombre- hablé mucho sobre Cuba y la situación dolorosa que viven los cubanos dentro de su propio país. "Nada en Cuba es lo que parece en el exterior", me decía, mientras me daba muchos ejemplos personales y familiares de la dura vida cotidiana en Cuba, de la escasez de alimentos a la que están condenados por la cuota, la cartilla de racionamiento, la falta de medicinas y de medios en hospitales y ambulatorios, la lejanía a la libertad de expresión...

Y en cierto momento me viene con una anécdota, un cuento que dicen los cubanos, sobre la visita de la Madre Teresa de Calcuta a La Habana.

- Paco
, ¿tú sabes lo que cuentan de la visita de Teresa de Calcuta a Cuba?

- Cuéntame...

- Cuando ella llevaba allí varios días en su visita, un día le dijo a un funcionario del Partido que quería hablar con ese de las barbas, quería conocerlo y hablar con él.

- Eso no es fácil, Fidel tiene mucho trabajo -así le responden presurosos-. No es sencillo que tenga un lugar para recibirle. La Madre Teresa de Calcuta insistió -la tenacidad monjil- y varios días más tarde conoció a Castro. Cuando pasaron los saludos oficiales y otras formalidades para la obligada propaganda de consumo interno en la isla, la Madre Teresa le propuso a Fidel crear una casa de su orden, las Misioneras de la Caridad, una casa para atender a los más pobres.

- ¡¡¡Pero en Cuba no hay pobres!!! - gritó fuertemente Fidel, que entonces tenía fuerzas para gritar e incluso para ponerse bravo.

Actualmente hay cuatro casas de las Misioneras de la Caridad en Cuba, haciendo el bien al margen del monopolio estatal de la bondad, y siempre bajo la vigilancia de la Ujotacé y de los cederistas furibundos.

Curioso destino. Así lo (pre) dijo Antonio María Claret.

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Tanía Díaz Castro viene a dar más razones con esa admirable crónica de situación: Mendigos autorizados.

"nos acostumbramos a ver al anciano octogenario con aspecto de loquito y piel negra esforzándose en marcar unos pasos de guaguancó en las calles Obispo y Aguiar, para que los turistas le echaran unas monedas en el sombrero, pero sobre todo, a las abuelas, negras y mulatas, con sus sayones de floripondios, collares, ramitos de hierbabuena detrás de las orejas y el cabo de un grueso tabaco entre los labios".

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Y dice El País, sin embargo, que 'Cuba inicia el debate del cambio'. ¿De qué cambio? Uno de los foros El País apunta en su título divergencias de base, con un peculiar 'hablar duro', expresión caribeña y calco semántico del inglé.

Mientras tanto Martín Medem, ex corresponsal de TVE en La Habana, sigue con las vainas de democratizar la Revolución. Eso es ser demasiado idealista pa la edá que tiene.

1 comentario:

PPAC dijo...

Sakudos Francisco J
Recibí su comentario en mi blog Baracutey Cubano. Me gustó mucho su blog; usted es periodistan aunque no esté titulado en ninguna Universidad,
Me gustó la variedad de temas que usted muestra en su blog. Mi blog tiene un objetivo de carácter político y no me permite abordar otros temas; un diario o periódico digital también consume mucho tiempo.
Viví en Madrid casi dos años hasta que salté para Miamihace un año; salí de Cuba como ciudadano español a finales de diciembre del 2004.Le debo a España gozar nuevamente de libertad, pues tengo 58 años.
Hasta pronto.
Pedroo Pablo