7 de septiembre de 2007

MARSÁ Y EL KGB (IV) El rey de los titulares llamativos

Marsá es un hombre inteligente -sabe más el diablo por viejo que por diablo-, pero le pierde la dialéctica de victimismo que ha rodeado su alma de visionario mesiánico: “Con esto he conseguido salvar a esta ciudad de la dictadura deportiva”.

- Qué suerte tenemos los granadinos, llega un tío y nos salva de una dictadura que no sabíamos que existía. Y gratis. Gracias, Marsá.

Los titulares no siempre han ayudado para reforzar su imagen de generoso benefactor de la patria provincial: “siempre me han tratado como si fuera un súbdito de la Edad Media”. Para la redención deportiva es necesario tener enemigos y nombrarlos muchos, identificarlos en todas las sombras posibles, y darles algo de importancia para que respondan a: «Nos congratulamos de lo conseguido, pese a los dos alcaldes de Granada», suscribió Marsá cuando confirmaron su participación en segunda división. La Federación Española de Fútbol y la UEFA también son enemigos. Pero él ni se asusta ni se agobia. Para eso están los chivos expiatorios. Él tiene categoría de pionero, de conquistador de nuevos territorios para el fútbol granadino, lo que Rafael Lamelas llamó ‘La ley Marsá’.

No muestra Marsá grandes problemas morales. No le importa que el Granada 74 apenas tenga seguidores y que haya ascendido en los despachos: “¿Sentimientos y colores? También se asciendo comprando partidos o árbitros”. Y se queda tan pancho. “Esto no sucede ni en Tanzania”, aseguró otro día en el El País. En otra entrevista en el diario deportivo AS el 9 de junio de 2007 seguía con la misma canción y además, haciendo amigos: Granada funciona por pura corrupción.

Para los que no vivan en Granada, youtube ofrece una magnífica oportunidad de disfrutar de sus ruedas de prensa y poder comentar las mejores jugadas de sus proyectos y los piratas del caribe (subtropical) motrileño que los atacan:

“nos avisaron -¿quiénes te avisaron?- de que Sebastián Pérez había bajado a Motril y posteriormente nos encontramos allí a José Julián Romero”.

Su obsesión con Romero le llevó a decir de éste en Onda Cero: “Me ha quitado el baloncesto”. Como si el baloncesto fuera un mechero que se quita en un descuido. Como si ahora se sintiera engañado por haber sufrido inexplicablemente el timo de la estampita. “En 2001 me quitó el baloncesto con el consentimiento del sinvergüenza del alcalde Moratalla”, dijo en otra ocasión en el diario AS, pero no comentó que en aquella ocasión recibió 903.000 euros de manos de J. J. Romero por la venta de sus acciones.

Se coloca la venda antes que la herida y así seguir dibujando un panorama de crueles políticos conservadores que organizan en las sombras conspiraciones antisociales contra él, creador de la “autovía del fútbol”. Maravillosa metáfora, esta, que engloba dos conceptos unidos en la mente de los aficionados, el retraso eterno de las infraestructuras y la abulia futbolística del Granada C.F.

Pero el universo Marsá sigue creando noticias. En medio del follón veraniego del 74, el propio Marsá da la noticia de que la cadena de televisión Cuatro va a ofrecer un programa de telerrealidad (o reality) con el Granada 74. Así lo explicaba en Ideal: «Para el club es muy bueno -razonó- porque se conocerá en toda España, si es que no lo es ya gracias a nuestros enemigos, pero también lo será para los jugadores, que al fin y al cabo se promocionarán al entrar en los hogares de millones de personas».

No sabemos si fueron sus enemigos o no, pero la noticia fue desmentida “categóricamente” por Cuatro varios días después: “La cadena ni ha mantenido, ni mantiene, ni mantendrá ningún tipo de contacto con ese proyecto”, aseguraba el comunicado. Con todo, el dirigente futbolero ya se frotaba las manos con su participación personal y la posibilidad de conseguir nuevos patrocinadores:

“Marsá aventuró que la productora se habrá fijado en su carácter mediático, [el del propio Marsá] aunque advirtió de que dirá «lo que yo quiera». El plan inicial consiste en emitir trece episodios pero se prevé la posibilidad, si la audiencia responde, de grabar otros trece.
La repercusión económica no sólo llegará a través de la contraprestación directa que aportará la productora. El programa cuenta con cuatro patrocinadores con los que el Granada 74 baraja entablar también acuerdos publicitarios”.

La elevada mitomanía personal del personaje Marsá se refleja en este excelente perfil publicado en El País “El sueño del galerista”, firmado por F. V.

Hay otros datos de su liderazgo crepuscular, como avisaba el diario AS el 7 de junio de 2007. Cabe destacar una frase espectacular: «Su carácter de líder le llevó a ser delegado de su clase en Barcelona "a pesar de no ser catalán"».

Cómo no te voy a comprender, Carlos Marsá, si yo fui delegado en tercero de BUP a pesar de no ser de Maracena.

Esta historia seguirá sin más remedio. Si a Marsá no le gusta lo que dice el juez, si su equipo no va bien en segunda o si no le pitan los penaltis que deberían, tiene una batería de soluciones infalibles: huelgas de hambre, enviar espías del KGB, hacer sentadas o amenazar con retirar los equipos. Precisamente ayer yo hice una huelga de hambre de tres horas entre la comida y la cena; y ahora estoy pensando hacer una huelga de hambre para quitarme los kilos que he cogío este verano en Calahonda. Claro que esto me pasa por culpa de las lubinas de José Julián.

PARTE I - PARTE II - PARTE III

No hay comentarios: