10 de junio de 2008

TODOS DEBERÍAMOS VOTAR

El huracán Obama, alegre y ruidoso, nos ha girado la mirada hacia los Estados Unidos, que en noviembre celebran elecciones presidenciales. Ya huele a tópico, el mismo tópico de siempre:
Las elecciones de los EE.UU. nos incumben tanto que deberían permitirnos votar a todos.


Esto se dice en Europa, la cultísima y progrérrima Europa, cuyos aplausos a Obama rugen para silenciar temporalmente los gruñidos del antiamericanismo que comandan grandes líderes como Llamazares, el Obama comunista ibérico.

Obama ya va por los 143 millones de entradas según google, amén. Eso es liderazgo, pero un pequeño paso lo separa del hartazgo. La proyección europea hacia los EUA comienza ahora a construir una realidad (mediática) que se apoya en los lugares comunes del volátil sentido de la información internacional y norteamericana. España es muy así.

La mulatez (negra) de Obama es importante en cuanto se considera una etiqueta para repetir hasta la saciedad en los informativos, aunque su negritud nada tenga que ver con los esclavos de otra época. La misma negritud que se le negó a Condoleezza Rice por no acogerse al pliego de condiciones progresista para ser considerada un símbolo y ser elevada a todos los efectos y a todos los altares de la simbología izquierdista. Ese es el camino de la construcción carismática, que te lleva luego a ser protagonista principal en los informativos de la Sexta y de Wyoming. Era negra, sí, pero conservadora y republicana, soltera, no se le conocen escándalos escandalosos (de los que Boris gusta de comentar) y además toca el piano. Pero no contaba con el apoyo del lobby gay-entertainment español, que tanto lucha por tantas cosas.

El tópico de votar en las elecciones gringas. Nos pasamos el día votando y opinando en esta democracia deliberativa. Las elecciones que realmente nos incumben, las de Esquerra, son tan importante en su proyección internacional que deberían permitirnos votar a todos.

Adèu Carod! Benvingut Obama Puigcercós!

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