15 de agosto de 2008

NORMALIDAD VERANIEGA, VAYA TÍTULO

Leo esta mañana el diario Ideal, que tanto adelgaza en verano mientras que otros no. Y no miro a nadie. Entretanto, el periodismo, tan precario, y en mano de becarios. Leo a José Vicente Pascual y habla de un tal "Don Francisco" que antiguamente salía en las moneas de cinco duros y en las perras gordas. El caso es que me suena de argo . Sigo leyendo elideá y me encuentro a un antiguo profesor mío, don Ubaldo Gutiérrez, leonés de ascendencia familiar y fonética. Eres un lince. Perdonen lo de don, pero es que estuve en un colegio con curas.

Y llego al artículo que motiva este comentario: Zafiedad que mueve el mundo. Qué gusto leerlo, sobre todo cuando hace referencia al concepto de libertad -pensamiento libre, dice-. El resto es una queja veraniega sobre el excremento rosa, pleonasmo televisivo. La libertad que proporciona internet permite el mantimiento de un blog, como este, o también escuchar mientras tanto La 2x4 gratuitamente, emisora de tangos que complementa con informaciones culturales. Es la forma más barata que tengo de viajar a la Argentina. Por ahora.


La normalidad estival afecta también a la televisión. Pareciese como si alguien hubiera dicho al inicio de agosto: "queda inaugurada la flojera veraniega". Y todos a flojear; la tele, la primera. Debería haber una secretaría de Estado dedicada a la garbana agosteña, con funcionarios encargados de velar por la haraganería vacacional y estatal (que rima), con un observatorio interanual y con perspectiva irredenta de género que informe cumplidamente de los objetivos gubernamentales para el bien de la sociedad y la ciudadanía, éste último concepto pronunciado con énfasis de enorme seriedad socialdemócrata. Cedo esta idea gratuitamente para la iniciativa del ejecutivo.

Hoy quiero divagar sobre el sensacionalismo que se ago(s)ta en medio de repeticiones, reposiciones y zapeos de toda ralea televisiva. Los periodistas descansan y el periodismo también.

El sensacionalismo -la sociedad sensacionalista de la que habla Aíto García Reneses- lo define (sin maldad) el DRAE como la "tendencia a producir sensación, emoción o impresión, con noticias, sucesos, etc". Más que describir el hecho noticioso en sí, el hecho simplemente, el sensacionalismo busca la etiqueta de su repertorio que mejor "venda" la información. Véanse los cebos de Gran Hermano, ya en edición octogésimocuarta por lo menos.

"Como en España no hay prensa amarilla, la prensa amarillea": recuerdo esta frase en una clase de primero de Periodismo del profesor León Gross. En la televisión es evidente que el sensacionalismo está en su nacimiento mismo, el medio es el mensaje: es un media masivo y poderoso por atrayente. La fragmentación de los públicos que conlleva el nuevo panorama mediático (internet, TDT, tv por cable o satélite...) ha diversificado la oferta de televisión en abierto: ahora el eufemismo "perfil de cadena" corona la aplicación televisiva de la teoría de los usos y gratificaciones que "ese gigante tímido", la televisión, obliga a ejercer pasivamente meintras va perdiendo gran parte de su timidez desde que MacLuhan (o Manuel Luján) lo denominó así.

El llamado "pensamiento débil" y todos los relativismos relacionados con la socialdemocracia relativa que nos gobierna política y mediáticamente se explican perfectamente con el susodicho eufemismo "perfil de cadena", que serviría además para definir perfectamente al grupo mediático MediaPRO que soporta a La Sexta dirigida por el camarada Melan.

Un poquito más de teoría y perdonen la pedantería: el homo videns, ese Homer Simpson global sentaíto en su sofá (de Ikea por supuesto) se lo traga tó, le echen lo que le echen por la tele, lo mismo da un teletienda con (el gran) Chuck Norris que un pograma sobre la exquisita cocina finlandesa. La pasividad es el mensaje. Ahí es donde remata su faena la inmensa factoría de etiquetado social, ese oligopolio que se cree monopolio y que se autosugestiona con la interactividad de los SMS con letra pequeña.

El medio televisión es tremendamente conservador en sus formas, reaccionario en su manera de manejar su propia mugre, no quiere perder su papel de director espiritual de las ingentes masas de gente espectadora. Perdonen la prosopopeya. La televisión no piensa por sí misma, son los directivos de las empresas de televisión los que piensan, los que calculan, los que planifican. En vacaciones deben pensar muchísimo sobre la tele. Mientras se reformula el papel de remediación de los medios, la mediamorfosis de la que habla el profesor Islas, los grandes medios fidelizan a su público -ya sabe... perfil de cadena- y se resisten al cambio de paradigma(s) mediático(s) para conservar su primacía.

La mezcla de los géneros es lo de menos. Puro género impuro. Entre el above de line y el below the line hay una escala gradual (y graduada a diario) que establece categorías en tanto la penetración de los medios y de sus efectos sobre el público: el periodista, mal pagado, y sin embargo tan pagado de sí mismo, sin tiempo para disfrutarse, trata de robar en una casa vacía. Una vez engordado el ego, lo de menos es el periodismo. La estética prevalece sobre la ética periodística.

La llamada televisión comercial, es decir, la que no se paga con dinero público nos educa en el sensacionalismo más enternecedor. Hay un aprendizaje de ese sensacionalismo de consumo diario, como sujeto pasivo -pasivísimo-, que se concentra en la mágica fórmula de sota, caballo y rey: polémica, violencia (o sexo) y emociones exaltadas. La tele pública se rasga las vestiduras y las vestiduras se pagan con dinero público... o no se pagan y generan deuda, pero también se emplean ciertas técnicas sensacionalistas porque sigue siendo televisión. La utilización del niño palestino o del niño negrito para culpar a la sociedad por ello debería ser tipificado en los manuales de estilo y explicado en las universidades.

Vuelvo a la prensa para dar un ejemplo cercano, porque en la tele pública andaluza están de vacaciones y ha dejado de haber noticias provinciales. Insólito. "Un día para olvidar en la playa de Salobreña". Un barca ardió, una persona murió de infarto en la playa y un bañista se accidentó. El "efecto pack" salobreñero titula "día para olvidar"... y realmente no sé qué día fue, si lunes o martes. En vacaciones no sé ni en qué día vivo.

Otro caso cercano es la polémica en ciertos medios anglosajones -anglocabrones diría acertadamente Dragó- sobre el caso de los ojos achinados de los baloncestistas españoles en los juegos olímpicos de Pequín. CNN y habla de racismo y The Guardian habla de posado controvertido (controversial diría El Herald). Siempre hay una organización dispuesta a molestarse y crear una polémica anywhere, anyhow. En este caso un tal Mr. Wu, pleased to meet you, de la Organización de chinos-americanos se muestra molesto con el asunto de la foto.


Quizá ciertos medios anglosajones consideran que sería un mal momento para enumerar los ejecutados en China en los últimos diez años o para contar cómo viven los disidentes en el Gigante asiático, país de grandes topicazos por su lejanía. Es mucho más sencillo buscar una polémica facilona que hablar de la cultura china, tan ombliguista, que denomina a su país, la China de toda la vida, Zhōngguó, como el país del centro. Para calidad periodística, las crónicas de Raúl Rivero estos días desde el límpido Pequín olímpico.


En este ir y venir de regresiones y anotaciones, como miembro -o miembra- de la asociación de los que tenemos los ojos un pelín achinados sin llegar a ser chinos, les evito el acrónimo, tengo que hablar un antepasado de la familia. El pariente de San Francisco, Estados Unidos, de apellidos Lee Gómez, era referido sencillamente como "el pariente" en las conversaciones de mesa-camilla familiares. Tuvo nacionalidad norteamericana y en su pasaporte figuraban dos apellidos, Lee Gómez, que renacen de algún lugar de Corea y de Albolote exactamente. Era patadeguita legítimo. El resto de la historia del pariente americano está pendiente.


Vuelvo al sensacionalismo. Hay que vender la noticia, ya saben, como si fuera un afilaor que pregona por las calles. En cierta ocasión titulé "Gente corriente, buena gente" a un reportaje-perfil sobre dos jugadores de baloncesto, Ernesto Serrano y Dani Romero, y me lo quisieron echar para atrás. Un periodística típico utilizaría el argumento de autoridad (?) de que quién rechazaba ese titular por modesto, no era periodista titulado. No lo era, no lo es, era un jefe de prensa sencillamente... ¿pero hace falta estar titulado para currar en deportes? Cuando lo veo ya no me saluda, por suerte para mí.

El sensacionalismo se aprende rápidamente, es un conocimiento ignoto, hasta que se tratan de poner en práctica sus destrezas. El periodista amarillento u amarillista (que me perdonen los chinos) puede defenderse y decir que "no se puede matar al mensajero" y autotitularse como "notario de la realidad". Hay ciertas muletillas universales para torear la situación de periodista acosado por la realidad de los hechos. El aforismo periodístico dice algo así: "que la realidad no te estropee un buen titular".

Aquí hago un breikesito, para hablar de un caso alboloteño que ha tratado de buscar la notoriedad sensacionalista. El pasado 4 de mayo, en Albolote, un muchacho de 20 años, un angelito sin maldad ninguna, circulaba con su ciclomotor por una calle del municipio cuando unos agentes de la policía local le dieron el alto. El angelito no se paró y trató de atropellar a los agentes, que luego lo siguieron y detuvieron tras realizar nuevas infracciones de tráfico. Había cuatro agentes realizando el control.

La familia del muchacho, un angelito, repartió pasquines en papel azul en diversos lugares del municipio con una llamada hacia quienes hayan sufrido, supuestamente, mal trato por parte de la policía local de Albolote. No encuentro el pasquín en papel, pero en forociudad.com figura la "denuncia" completa de la madre, que firma públicamente la misiva con el correo electrónico encarnitaalonso@hotmail.es.

El pensamiento débil se quiere aprovechar del "efecto pack" de Coslada, exprimido en horas de máxima audiencia por aquellas fechas de mayo. Otro pensamiento débil típico argumenta a la contra: "no se puede generalizar". El periodismo no entiende de generalizaciones ni paquetería informativa: se basa en hechos.

Hay dos respuestas a la "denuncia" de la madre del veinteañero, ese angelito. Y junto a sus opiniones figura, en letra pequeña, "IP registrada". El anonimato de internet no lo es tanto, la IP nos delata y puede ser rastreada.

Quizá eso no lo sepa la madre del joven, ese angelito. En los pasquines y en el foro dejó un número de teléfono para que la contactaran otros afectados como su hijo, ese angelito. Al parecer la madre del angelito, ese motorista, recibió llamadas insultantes y amenazadoras cuyo número anotó y grabó con un dispositivo digital y dizque ha presentado denuncia en el juzgado de guardia.

Estoy pendiente de la historia, pero como bloguero, también estoy de vacaciones. El periodismo no. La diferencia de un blog y de un medio de comunicación masiva es evidente: el blog es un micromedio que llega relativamente a poca gente, la televisión tiene audiencias millonarias y en menor medida la radio o la prensa escrita. Pero el blog no compite por los millones de espectadores sino por la noticia en concreto, por la exactitud de los hechos, por ser el primero en llegar o por dar opiniones de calidad. Hay blogs de referencia, como el de Arcadi Espada o el de Penúltimos Días, del que señalo un post clarividente al respecto: Romper el bloqueo informativo a la verdad que establece la dictadura cubana.

Es cierto que entre los blogs hay mentiras, hay una enorme infantería de propagandistas de diversa índole, bajo el nombre de voluntarios virtuales, de periodismo alternativo o de luchadores por la la verdad absoluta de 8 a 10. Hay muchas invenciones, comentarios, regüeldos, gritos, berridos, balidos y otras formas de expresión posmoderna sin importancia. La vida misma.

La normalidad veraniega -de ahí el título para este post-río- no entiende de sensacionalismos vacuos. Hay una enorme cantidad de gente que pasea, hace deporte, ama, conversa, ríe, lee, degusta, redescubre, se abraza, disfruta... sin ser subrayados por el sensacionalismo cotidiano. La maquinaria está en parada técnica mientras los operarios que se ocupan de ella durante el año, descansan en lugares inalcanzables para un sueldo medio. Los creadores de contenidos para la Máquina descansan de tanto trajín, el Periodismo del corazón -crónica social le dicen- también se relaja en los días de Canícula.

Nos queda Borges y su visión peculiar del periodismo.

"No vale la pena interesarse en el periodismo, pues está destinado a desaparecer. Bastaría, en lugar de diarios, con un periódico bimensual, ya que todos los días no se producen hechos sensacionales. En la época grecolatina se leían libros y no se perdía el tiempo con tonterías".

Borges, el Palabrista
. Esteban Peicovich. Ediciones libertarias. 1980.


Volvamos al tronco del sensacionalismo. El pistoletazo de salida (topicazo) de este verano de 2008 ha sido, sin duda, la luna de miel de Belén Esteban en Puelto Plata, República Dominicana. Ha habido declaraciones de todo tipo, antes, durante y después de este lúdico acontecimiento que ha emocionado a gran parte de la opinión pública española. Se comenta en círculos siempre bien informados que el nuevo marío de la Esteban, dada la acaramelada actitud de su cónyuge en la primera noche dominicana de la luna de miel, quiso animar los momentos previos al fornicio tropical con una frase cargada de lascivia y voluntad:

- Belén, te voy a comer lo que no te ha comío nadie.

- ¿Cómo pichurri...?

- Las uñas de los pies...

Hay un equipo de periodistas de los más conocidos pogramas de corazón que, en un alarde de medios, está investigando si las fuentes a las que ha accedido este bloguero son fiables y si la información a la que este blog ha accedido sin el permiso de los fornicantes es querellable.

Mientras tanto, permítanme despedirme con una leve referencia al personal branding que Belén Esteban Menéndez está desarrollando con gran acierto y profundidad en los mass-media gracias a un sitio web -gracias otra vez, Belén- en la dirección belenesteban.es, con es de la España genuina y no la de Merimée.

La web blande el eslogan "Arriba la Esteban" que engancha a los cientos de millones de seguidores (entre los que me cuento) que la adoramos como un nuevo dios popular. Aún no ha sido inaugurado oficialmente, pero estoy enseandico a que se inaugure. Cuento las horas que quean, como subsecretario de su club de fans que con tanta prestancia y seriedad preside el escritor don Alfonso Ussía.

Su werlll incluye consultorio, tienda y chat, y también noticias de gran calado como el debut cinematográfico de la Esteban que tiene en vilo a medio Hollywood. Ya se ha visto a Tom Hanks pensativo por Sunset Boulevard, consultando ciertas cuestiones profesionales con los directivos de La Universal. Hollywood la teme.

Lo reitero: Arriba la Esteban. Pero he detectado un desagradable error en la biografía que presenta en su sitio werlllb. No nos aclara a cientos de seguidores, noticia de alcance, si este verano se ha hecho las ingles brasileñas o no... una información que es de capital importancia para los que amamos a Latinoamérica.

- Te has quedao agusto con un post tan largo...

- Es lo que tiene, compae.

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