23 de enero de 2009

OBAMA DESCAFEINADO (y V)

Hoy cierro con Obama, el elegido. Unos lo llaman primer presidente negro, otros que si "no blanco". O prieto. En fin, café con leche o descafeinado en palabras de uso popular. Pero, ¿tan importante es ese detalle? ¿Cuántos votos ha logrado exclusivamente por su pigmentación?

Añado: ¿Acaso alguien elige cuando viene al mundo su color de piel, su lugar de nacimiento o su color de pelo?

Obnubilados por la llegada de este líder mundial, aún no nos hemos repuesto de esa sobredosis de metáforas al estilo Lakoffiano, como palabras que funcionan, words that work.


El eslogan en inglés está clarito: "No es lo que dices, es lo que la gente oye". Esa segunda parte, "es lo que la gente oye", se puede añadír a otras teorías aguja hipodérmica, gustos y gratificaciones, más el homo videns -et femina videns, para los amantes de la paridad- de Sartori para encuadrar la cuestión, sin estridencias.

Más teorías y más autores, en Infoamérica.

El profesor Luis Arroyo, muy partidario de Obama por la vía zapateril, denomina el verbo del nuevo presidente como "retórica milenaria", una expresión propia del momento eufórico de los primeros días, tan dados a la exageración simbólica.

Ajeno a las exageraciones, con severidad castellana, José María Aznar ha criticado en Le Figaro a los que "pensaban que Obama sería un presidente antiamericano".

"En Europe, beaucoup croient que les Américains ont élu un anti-Américain à la présidence des États-Unis. C'est une erreur, Barack Obama est un Américain convaincu, attaché aux valeurs et à l'histoire des États-Unis".


En un sentido parecido, el de las percepciones erróneas, Karl Rove afirmaba en un artículo publicado por El mundo:

"A muchos estadounidenses les ha atraído Obama porque vieron en él lo que querían ver. Llegó a ser un gran recipiente donde los votantes vertieron sus esperanzas. Esto puede conducir a la decepción".

El vaso de café desde lejos parece descafeinado, tinto, americano o café con leche. O una nube incluso.

Otra cosa es probar el café, que no gustará a todos por igual. Hay incluso, quienes no son cafeteros.

- o -

Cien mil euros para los comedores de la diócesis de Madrid.

'El arropiero' en la hemeroteca de La Vanguardia. Escalofriante la historia del mayor asesino en serie en España. Murió en 1998.

"El Arropiero, ex legionario, bisexual y necrófilo, con una alteración genética que le hacía tener un cromosoma de más, el XYY, confesó una vez que estaba con su amante de entonces, un joven, en los acantila dos del Garraf, cuando él le dijo:
—Qué belleza! ¡Qué vistas! No me importaría morir ahora mismo.
—Pues muere —dijo.
Y lo empujó".

1 comentario:

J. A. B. dijo...

Boadella confunde algo hipocresía con cinismo.
¿Chávez socialista? Bueno, existe más de un modelo de socialismo.

Saludos.