20 de enero de 2009

OBAMA MATARÁ A CASTRO (II)

Una vez coronado en Washington, con la avenida Pensilvannia acolapsá, Barack H. Obama ha comenzado su mandato. Para evitar la sobredosis de topicazos, clichés y frases hechas de ciertas radios españolas, he seguido la inaguration por la cadena de radio WUNO de Puertorro, también conocido como Puerto Rico en el día de hoy, festival mundial de los archisílabos admirativos para el demiurgo, always so eloquent.

El diario El Nuevo Día habla en su editorial de un sueño que se consuma. José Antonio Delgado, en su blog ‘Desde Washington’, ofrece un enfoque boricua a la ceremonia, desde la segunda fila de la Unión.

Desde Quisqueya, Clave digital habla de un discurso optimista que exhorta al cambio.

En la dictadura cubana, Granma esconde la información en la parte inferior de la portada, junto a una noticia escrita con prosa quinquenal sobre el café guantanamero:


Esta tarde Mesa Redonda [programa de televisión] ‘Un nuevo Presidente y enormes retos para Estados Unidos’, dice la nota.


El desarrollo de la noticia es toda una declaración de intenciones con hedor castrista.


“Barack Obama toma posesión hoy como mandatario de una nación agobiada por una profunda crisis económica, dos guerras, numerosas cárceles secretas, un limitado sistema de salud, un prolongado dilema migratorio y una pésima imagen internacional”.


Perdonen el chiste fácil, pero según Granma, los EUA tienen un futuro muuuuuy negro.


Ese realismo soviético , momificado en Granma. Aún guardo una duda: cómo habrá traducido en directo –si es que lo ha hecho- para los cubanos este fragmento incómodo del discurso, que podrían molestar a Fidel en el caso de que no esté muerto todavía:

Recordemos que generaciones anteriores se enfrentaron al fascismo y el comunismo no sólo con misiles”.

El nacionalismo-comunista cubano ya tiene una razón para soltar sus jimiqueos habituales, tan sistematizados. De fondo, la incertidumbre: probablemente Obama matará a Fidel Castro, cualquier viernes a las 8 de la tarde, aunque la puntualidad no es don (hispano)cubano.

El Nuevo Herald miamense saluda a Obama en medio de la euforia instantánea, con un mensaje que suena a la cantinela ¡zapateril! de los periodistas afines al régimen: No nos falles. Pero el contenido traza otros paralelismos.

Pues tendrá que fallar, porque es humano. Quien no falla es Bin Laden, que tiene a su "electorado" siempre contento.

Que la suerte le acompañe.

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