19 de enero de 2009

OBAMA Y OTRAS JARTURAS (I)

Mañana martes, como todos sabéis, se celebrará en Washington la coronación canónica y pontificia de San (o Sam) Obama de América, perteneciente a la Muy Antigua, Ilustre y Real Cofradía de Nuestra Señora de Illinois.

Concretamente va a ser investido cuadragésimo cuarto presidente de los EUA. Enhorabuena... y God bless you, man. Pero, perdonen, tanto Obama jarta no tanto por el personaje, histórico por simbólico, sino por la insoportable jartibilidad de tantos periodistas, tertulianos y otros mamíferos que se regodean en los tres o cuatro tópicos para el momento. Un sota, caballo y rey que vale para todas las entradillas y conexiones en rigurosísimo directo desde Washington DC.

Ante este carnaval de la pesadez, me aparto del mainstream eufórico-mediático del momento y recurro a un clásico del blogrolling cubiche: Emilio Ichikawa, líder de opinión entre la cubanería emigrada, que hablaba así hace unos meses de la post-política y de Barack Hussein Obama.

"Puede ser que Barack Obama no entienda que una cosa es lucir bien y otra gobernar correctamente".

Vaya, qué agorero el tío; seguro que no ve Televisión Española, adalid mundial del pluralismo. Y sigue la reflexión:

"Pero puede ser también que estemos entrando a la era de la ciberpolítica o post política"
.

Creo que B.H. Obama no tiene una varita mágica para cambiar el mundo. Tampoco creo que vaya a transformar el universo por decreto, ni que la Historia esté esperándole ansiosa, coreando su nombre por las esquinas de la galaxia, tal y como cree Zapatero, el inquilino de la Moncloa.

Bueno, ¿y eso de la post-política qué es lo que es? A grandes rasgos, la red, es decir, internet, ofrece un nuevo concepto de comunidad política, es decir, las características de la red permiten la conformación de grupos, movimientos sociales como nuevas formas de comunidad política distintas a las tradicionales, mientras evolucionan las maneras de hacer política, en una forma difusa y amplia.

Un excelente post en Penúltimos Días versa sobre el ser post-cubano. Por la vía cubana, es muy aleccionador leer a Enrique Patterson y a Carlos Moore, intelectuales afrocubanos. Pero este asunto lo dejo pendiente para otro post, no quiero quemar tan pronto todos los issues obamísticos. En otros lares sociopolíticos, Montse Nebrera, que es profesora universitaria, habla de la época de la post-política y se define como liberal conservadora... en ese orden, con esos factores, sin alterar el producto.


Las finuras intelectuales no nos quitan la aburrición de los clichés: busco el sintagma "primer presidente negro" en Google. Son 357.000 resultados. En inglés, "first black president" tiene 1.720.000 resultados, o sea que si lo llamas mulato o trigueño es porque quieres, porque otra cosa no, pero eso de que es el primer presidente jabao lo tenemos claro, clarísimo. Como Michael Jackson.

¿Veldá Leonel?

- o -

Esta crónica me caló. El hijo del emigrado llora en Colombia.

1 comentario:

London dijo...

Paco, me va gustando mucho leerte... pero prefería la cabecera que tenías antes. Aunque para gustos se hicieron los colores, no?