2 de enero de 2009

OMINOSA DICTADURA

Ayer era la jornada de reflexión y resaca -o ambas inclusive- típica del uno de enero, que bien podría ser nombrado oficialmente como día mundial de la resaca (y quizá también de las promesas) para sensibilizar a la ciudadanía y esas cosas que se dicen en los telediarios.

Ayer, en un ratico de insomnio, estuve leyendo alguno de los capítulos de la Guía práctica de Psicología del profesor Vallejo-Nágera, algunos apuntes (magistrales) sobre el mecanismo de proyección psicológica. La Wikipedia, fuente rápida para los amantes adolescentes del corta y pega define así el concepto:

"La proyección (Psicoanálisis) es un mecanismo de defensa a través del cual el individuo se enfrenta a conflictos emocionales y amenazas de origen interno o externo atribuyendo incorrectamente a los demás, sentimientos, impulsos o pensamientos propios, que le resultan inaceptables o que le generan negacion. Consiste en proyectar cualidades, deseos o sentimientos que producen ansiedad fuera de sí mismo, dirigiéndolos hacia algo o alguien a quien se los atribuyen totalmente".

Cuando me jarto de leer y persiste el jet lag de las deshoras de churros con chocolate de la Nochevieja me pongo a ver la tele un rato y me encuentro los fastos comunistas que celebran el quincuagésimo aniversario de la Revolución Cubana.

"En vivo" aparecía la señal internacional de Cubavisión que nos ofrece Digital+ mientras Raúl Castro, el de las palmaditas iba leyendo un discurso para la ocasión, es decir, un soberano coñazo, a la manera socialista.


El acto conmemorativo se celebró en Santiago de Cuba y fue trasmitido íntegramente por Cubavisión y por Telesur, la televisión propagandística de Chávez para fans de la idiocia latinoamericana.

- Bueno, si sólo fueran idiotas...

Televisión Española y Al-Jazeera conectaron con el acto, mientras que en CNN, "la televisión del enemigo", que no es tan enemigo, Morgan Neill ofrecía una típica crónica pintoresca, como las repetidas conexiones acríticas de Sagrario G. Mascaraque para TVE, que se baña en el Caribe sin mojarse... y sin pronunciar la palabra dictadura.

Es la fast truth de los telediarios que están tan pegados a la realidad que todo lo ofrecen debuyaycorriendo, el directo manda sobre la reflexión.


¿Por qué llamarlo revolución cuando puedes decir dictadura?

El balance de 50 años de dictadura es ominoso, en palabras de Carlos Alberto Montaner.

Las peores consecuencias de la entronización del comunismo en Cuba se dieron con la pérdida violenta de vidas humanas. El Dr. Armando Lago y la investigadora María Werlau, en el único recuento metódico de víctimas que se conoce, le atribuyen al Gobierno la muerte directa de 10.305 personas, la mayor parte fusiladas o asesinadas en los presidios, mientras calculan los balseros ahogados en 77.789. Si a estas cifras se le agrega el altísimo número de presos políticos —decenas de millares a lo largo de medio siglo, de los que todavía hoy existen unos 250— se podrá suponer el inmenso quebranto que ha padecido el país a lo largo de este periodo.

Atrás, bien atrás, quedaron los primeros años de televisión y la virginidad psicológica de aquellas audiencias que observaron ante el invento la llegada de los barbudos. Muchos años antes de que se creara la telebasura y otros derivados para consumo masivo, Fidel ya gobernaba por televisión.

Muchos años
después, frente al pelotón de fusilamiento, el general de división Arnaldo Ochoa habría de recordar...


... que aquella paloma se equivocaba, se equivocaba, cuando se posaba en el hombro de aquel treintañero aclamado por las masas, hambriento de simbolismos y poder, sobre todo de poder, y más poder, un tipo que le hablaba a la Historia de tú, diciendo que le absolverá...

La figura se llama "narcisismo patológico". Lo de Raúl es más bien, un mecanismo de proyección, tan gastado y tan sucio en medio siglo de uso totalitario del argumentario victimista. Verbatim:

Raúl Castro: "La revolución ha vencido pese al odio de EE UU" [El País, 2 de enero de 2009].

Raúl Castro pide no ceder nunca a "los cantos de sirena del enemigo" [EFE, 2 de enero de 2009]

Pues eso mismo. Socialismo o muerte, valga la redundancia. Éste y otros grandes engaños latinoamericanos mantienen la dictadura interminable que terminará, como acabó aquella dictadura perfecta, que no era tan perfecta.

- o -

Mientras en la Madre Patria, se quitan estatuas de Franco, pero se coloca una gigantesca del Che en Oleiros y Fernando VII, el rey felón, viendo pasar el tiempo... en la Habana.

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