14 de marzo de 2010

EL CACHÉ DE WILLY TOLEDO

Unas veces se le llamó gauche divine, otras izquierda caviar, pero el mecanismo no cambia: hay que ser rico para pagarse ciertas estravangacias ideológicas. Me refiero a Willy Toledo, ahora también conocido como Gili Toledo, cuyo caché es de 150.000 euros por película, según publicaba El Mundo el sábado 13 de marzo.


Ciento cincuenta mil leuros es mucho dinerito, Willy, más de 200.000 dólares... o pesos convertibles cubanos (CUC) una moneda que te gustará para tus inversiones... Sinceramente la inversión que te recomendaría, Willy, es de apenas 25 euros: una edición de Archipiélago Gulag, con prólogo de Raúl del Pozo, y tú verás como se te quitaban las tonterías al leerla, Willy. No hace falta que te aprendas de memoria el libro entero, ni siquiera que aprendas a escribir Solzhenitsyn sin confundirlo con Schwarzenegger; con el prólogo tienes de sobra.

Si vemos la ficha en IMDB de esta estrella (roja) del celuloide, el actor y productor ya ha ganado un dinerito más que suficiente como tener la vida resuelta: por eso se puede permitir esos vicios ideológicos y hablar con la petulancia y necedad propia de quien no se ha enterado todavía de la caída del muro de Berlín.

- ¿Que se ha caído qué? ¿Por aluminosis?

En rebelion.org, una web de extrema izquierda, tan extrema que el mismísimo Lenin parecería un conservador, hay un reciente artículo de ese líder de opinión internacional de nombre Guillermo Toletum, que lo titula así: "Cada día somos más y no nos van a parar".

- ¿Somos más qué? ¿Más leninistas? ¿Multimillonarios? ¿Subvencionados? ¡¡Ojú que lío!!

El artículo es un batiburrillo de ideícas y consignas inconexas, Egunkaria por aquí, Bush por allá... y una cierta añoranza por el pacto de Varsovia. El "absolutismo demócrata" es el culpable, según el politólogo Willy.

- Este tío qué malamente imitaba el acento granaíno y qué poquito compás tenía en Al sur de Granada, qué gran libro, qué insufrible la película de Colomo, otro de la ceja...

- Quizá le hubiera sentado bien a Willy haber ido al sur de Granada para aprender el acento y ya de camino aprender a cortar caña a Motril, la pequeña Cuba, que le decían antiguamente...

- Sería la primera vez que un ricachón se pone a cortar caña...

- No esperes que eso suceda, no lo esperes.

2 comentarios:

Javi dijo...

Si de verdad quieres que lea el libro, ¿por qué no se lo mandas?

Lo digo sin ironías, ¿eh? En serio. Me pongo en situación y, si un libro me llegase a mí, seguro que me lo leería.

Eso sí: ¡mi caché es bien distinto!

FranciscoJ dijo...

Jajajja, qué arte tienes, Javi. Más que regalárselo, sería mejor recomendárselo para que se lo compre porque el muchacho tiene dineros pa eso.
De todas formas, probablemente el señor Willy Toledo sepa que hay unos lugares llamados bibliotecas donde gratuitamente puede sacar libros e incluso leerlos, aunque esto último no es obligatorio.

Un abrazo,
Paco