21 de septiembre de 2010

"NUNCA IRÉ A LA MECA"

El gran Monzó -no confundir con el Guayomin- escribe en La Vanguardia artículos que podrán gustar más o menos pero nunca son sosos ni predecibles: su manejo de las lenguas, catalá i castellá, tiene juegos de palabras que se cruzan y que escaban de ese lugarcomunismo tan requetemanido de los mass media.

Hoy escribe por encima de lo políticamente correcto: sobre la discoteca murciana La Meca que ha cambiado el nombre y su fisonomía por presiones venidas desde el mundo islámico. Sinceramente yo le hubiera cambiado el nombre de una forma mucho más sibilina: en lugar de La Meca, hubiera propuesto el nombre de "La Hamaca" que pronunciado en panocho, el dialecto murciano-huertano auténtico, suena casi igual que el "molesto" nombre original.

Monzó no se corta: "les ofende [] que a un establecimiento le pongan el nombre de esa ciudad y en cambio ni les ofende ni les preocupa lo más mínimo que precisamente esa ciudad practique la segregación religiosa más radical del mundo, tanto que no permite la entrada a nadie que no sea mahometano. Manda huevos".

Última nota murciana: ¿se imaginan a un ex-jugador de la NBA vestido de huertanico murciano? Pues hala, ahí va el tal Marcus Fizer, ex jugador de los Chicago Bulls.


PD: viva el sentido del humor.

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