30 de octubre de 2010

CONVERSACIÓN CUBANA CON COMUNISTA BARBADO (ESPAÑOL) EN MARISCADA

Trataba de explicarle a un amiguete cubano, un asere cubiche ya tú sabes, cómo un bodegón posmoderno español, osea típico típico, podía ser titulado sin rubor "Comunista con ácido úrico potencial" o cualquier otro nombre que una el partido comunista con el marisco, dos caras de una misma moneda.

Para elegir el título "CONVERSACIÓN CUBANA CON COMUNISTA BARBADO (ESPAÑOL) EN MARISCADA" he tenido que consultar casi todos los libros de periodismo que andan cogiendo polvo por mis estanterías e incluso invocar esa mañana de primavera en que me encontré a media mañana al candidato comunista por Granada fumando un marlboro y dándole a la coca-cola en la cafetería que hay justo en frente de su lugar de trabajo, que ya es decir.

Le dije a mi compay, oye, que los andaluces exageramos más que los cubanos: "Gambas como saxofones, (...) langostinos como vagones del AVE" de grandes.

El bodegón posmoderno español, y un tanto costumbrista, se erige con dirigente comunista sevillano de fondo. La camisa abierta y la servilleta negra bien colocaíta como si fuera un pionerito con pañuelo anudado preparado para cantar, al son del saxofón, aquello de seremos como el Che... ¿Asmáticos? Que es lo que se preguntan los carajitos cubanos más avezados.


Estos dos individuos son Fernando Meillet y Antonio Rodrigo Torrijos, gerente el primero de una empresa pública sevillana y el segundo, concejal comunista del ayuntamiento de Sevilla.

Al fondo se ve un restaurante bruseliense vacío, porque los restaurantes caros habitualmente lo están, y más en Bruselas, paraíso europeo de los burócratas aburridos. De fondo suena la música de cuando la guerra, versionada, 'A las mariscadas, a las mariscadas, hasta el triunfo de la confederación'.

- Mil dos cientos leuros costó la mariscada para cuatro

- Eso es internacionalismo proletario, apunta mi camará.

En la imagen Antonio Rodrigo Torrijos, con media sonrisa anticapitalista, parece decir "haz ya la foto que vamos a ponernos púos aquí con los camaradas proletarios del polígono de San Pablo y de Pino Montano". Y su güena cerveza, ¿Jupiler?, en la mano derecha, medio escondida, esperando pegar la primera tragantá revolucionaria e internacionalista.

Tanta importancia tuvo esta comida que ya hay incluso un cuadro, en dos palabras, im-presionista, titulado "COMUNISTA CON BARBA (ESPAÑOL) ANTE MARISCADA BRUSELIENSE" obra del maestro griego Domenico Karakanis.

Bodegón del afamado pintor griego afincado en Sevilla, Domenico Karakanis.

En clave sevillana le recomiendo a mi amigo que lea cómo iba la cosa cuando Torrijos mandaba en Mercasevilla. Le digo que es una versión de la picaresca clásica, un patio de Monipodio a tutiplén pagado con dinero público, viajes por ahí y Cohíbas a media mañana, sin solución de continuidad.

Coño, dice habaneramente mi compay, "esto se parece a la vida secreta de Fidel Castro", tan familiar, tan afable, tan dedicado a la lectura y a las reflexiones de psiquiatra. (Aquí el enlace)
Al coma-andante no le faltaba vino español que algún imbécil ibérico -que no están en absoluto en peligro de extinción, no teman- le hará llegar como muestra de aprecio. Aunque para aprecio y amor el que le tenía su antigua nuera doña Dashiell Torralba, que primero lo grabó a él en su ámbito más doméstico y luego, profesionalizando su vocación, que luego se dedicó al cine, digamos, artístico. Equilicuá.

En fin, como veo que la conversación se diluye, le espeto (sin sardinas) a mi amigo:

- ¿¡Socialismo o muerte!?

- Cigalas, cojones, que no te enteras de na.

5 comentarios:

Liou dijo...

Interesante...

Otro Punto de VIsta dijo...

Esta bueno, el blog tambien, saludos

Clasificados dijo...

eta bueno tu post

Anónimo dijo...

¿ estaba ricoooo???? le salió muy caro ?? o no se rascó el bolsillo? o lo pagamos nosotros? desgraciao

FranciscoJ dijo...

Gracias anónimo/a. Estás conviao de mi parte a una ración de quisquillas de Motril en la parque los telares. Que t'aproveche.